Conozca a Nuestra Gente

No hay mejor manera de conocer como es Cargill en realidad, que de parte de sus empleados. Cada uno tiene una historia diferente, una carrera diferente y una vida diaria diferente en Cargill.

Ingresó a la empresa el 07 de Febrero de 2007 a la edad de 18 años, siendo su segundo trabajo.

Comenzó en la empresa como Monitor de Calidad en el turno de noche y desempeñó dicho puesto durante 2 años; luego, en el año 2009, se le dio la oportunidad de desempeñar el puesto de Técnico de Laboratorio de Microbiología, durante el tiempo q desempeñó dicho cargo estudió cursos referentes a microbiología, diplomados de HACCP (análisis de puntos críticos de control de riesgos) y BPM (buenas prácticas de manufactura) y comenzó a estudiar la Licenciatura en Administración de Empresas en la universidad, cursando actualmente el cuarto año; así mismo, dio soporte al área de R&D con pruebas de productos nuevos y reformulaciones.

En Noviembre de 2012 optó por al puesto de Supervisor de Calidad, obteniéndolo después de pasar por un proceso de selección interno y externo con RRHH.

La frase que lo identifica es “Querer es poder!”.

Actualmente supervisor de secundario turno A, tiene 17 años de laborar con la compañía, ingresó el 14 de mayo de 1996 en el área de eviscerado en las múltiples operaciones que se realizan en la cadena, estuvo por 5 meses. Por su buen desempeño fue trasladado al área de calidad como monitor de calidad durante 2 años; posteriormente como inspector auxiliar de carne por 2 años.

Por esa pasión de realizar bien su trabajo y de una manera constante dando siempre lo mejor, fue promovido a supervisor de calidad, desempeñándose en este puesto durante 4 años. Fue trasladado a supervisor de producción en primario y posteriormente a proceso secundario que donde se desempeña actualmente.

Juan Espinal tiene una particularidad por la que siempre sobresale entre sus compañeros es por su compromiso en su trabajo y su disciplina constante en cumplir en tiempo y forma en cada una de las actividades asignadas.

Su deseo por aprender y conocer todo el proceso de la Planta lo ha llevado a ser cada día mejor.

Procede de una familia humilde y trabajadora, padre de 3 niñas y 1 niño. Persona carismática, emprendedora, responsable, inteligente y sobre todo comprometida con su trabajo, siempre buscando la mejor manera de hacer las cosas.

Henry Suarez empezó a laborar en la compañía en octubre de 1995 como asociado de producción en el área de corte y empaque de piezas de pollo en Tip Top Industrial. Mientras estuvo en esta área se presentaba como un colaborador en todo momento, demostrando compañerismo y carisma ante sus compañeros de trabajo y supervisores. Gracias a su liderazgo en la compañía se le promovió a Coordinador de proceso Secundario en 2007, a partir de esa fecha se ha desempeñado como tal.

Trabajar con Henry es gratificante ya que con su honestidad y el compromiso que demuestra al desarrollar su puesto como coordinador fortalece la confianza y el trabajo en equipo tanto con sus pares como supervisores. Se ha ganado el respeto y aprecio de todos los asociados que tiene a su cargo.

La llegada de la tecnología lo tomó por sorpresa pero lejos de desfallecer se esforzó al máximo para adaptarse a las nuevas circunstancias. Con la ayuda de sus compañeros y su disposición a aprender, asumió el reto y hoy es un experto en el desempeño de sus funciones.

Se trata de Fernando Hernández Cambronero, panelista de la Planta de Concentrados San Rafael, con 28 años de trayectoria en de la empresa. Ingresó como chambero, luego fue ensacador y finalmente se hizo cargo del panel de control de la Planta.

Afirma sentirse muy identificado con la compañía gracias al compañerismo y respeto que caracterizan el ambiente de trabajo así como a la posibilidad que ha encontrado de cumplir sus sueños. “El querer hacer las cosas es un punto clave para lograr los objetivos, no importa las limitantes que tengamos, cuando realmente se quiere, se puede”, afirma convencido Don Fernando. Agrega que el secreto del éxito radica en nuestra forma de ver la vida y en el positivismo que apliquemos para alcanzarlo.

En poco tiempo, este compañero se acogerá a su pensión para aprovechar el tiempo con su familia, dejando en PIPASA un legado inspirador de superación y admiración.

.